sábado, 12 de febrero de 2011

Mucho choro y nada concreto

A finales de esta semana, escuché en la radio una nota informativa curiosa y que pone mucho en interrogante un suceso del que en su momento se habló pero al mismo tiempo pareciera que se olvidó. El periodista mexicano con residencia en los Estados Unidos Jorge Ramos, realizó una entrevista en 2008  al Gobernador del Estado de México Enrique Peña Nieto, misma que no tuvo mayor relevancia en nuestro país pero que resulta interesante analizar ciertos datos que se manejan en este diálogo. Ahora en Febrero de 2011, nuevamente le realiza otra entrevista y el gobernante subsana determinada información que  hace dos años no pudo contestar de manera fluida. 

Iniaciando con la pregunta obvia que todo mundo hace a Peña Nieto, éste hombre no afirma ni niega su interés en conseguir la candidatura del PRI a la Presidencia de la República, aunque después de haber dicho esto, se señala como "no descartado" pues para él siempre es un honor servir a su país. Llamemos a esto como el idealismo utópico de todo político con aspiraciones al poder. Claro está, que esto no es un hecho del cual tengamos que sorprendernos, muy por el contrario es el SPEECH clásico de todo  aquel que se dedica a hacer "política". Sin embargo, lo que si es de sorprender, son los aproximadamente 13 millones de dólares que gastó en 2007 para hacer publicidad de obras en su gobierno. UNA CANTIDAD ENORME que acepta como gastada, al mismo tiempo que deja ver su buen lado  de moralidad cuando afirma que este gasto no se compara con el dinero que se ha invertido en obras públicas y demás programas sociales. Solamente quedaría preguntarle al señor, ¿¿¿¿porqué siendo gobernador ÚNICAMENTE del Edo. de México sus comerciales y publicidad en genral se transmiten a nivel nacional????.... la respuesta debería ser clara y obvia.

La falta de empleo y el aumento de delincuencia y crímenes en esta Entidad Federativa ha empeorado en los últimos tres años, basta ver las encuestas y estudios que se hacen para determinar que durante la administración de Enrique Peña Nieto ha incrementado en un 240% los secuestros, y ya ni hablemos de los índices en cuanto a las cifras desmedidas de feminicidios durante el mismo periodo, o más aun , ahondando a lo dicho por la CNDH, en la crítica situación de que alrededor de 40 millones de mexicanos han sido por lo menos una vez víctimas de un delito. No obstante, siempre que este tipo de hechos son tema de debate, el equipo partidista de todo funcionario sale a la defensa, y es evidente pues es su chamba, pero  al menos debería salir a dar la cara, fundamentar una explicación o una defensa de lo que se critica en su misma administración. Esto es claramente inconcebible no nada más para Peña Nieto, sino para todo tipo de funcionario público. Es una responsabilidad, una obligación de aquellos que ostentan un cargo de elección popular.

Por otro lado, el tema sobre el deceso de su esposa sigue siendo una piedrita en su camino como político pero sobre todo en su vida. Y lo interesante de esta entrevista, además de lo que ya hemos dicho, es precisamente está pregunta que le hizo en el primer encuentro Ramos a Peña Nieto, ¿cómo había muerto su esposa? solamente se puede apreciar como respuesta: "en su momento, en su momento, en su momento" (tres veces utilizó estas tres palabras en una intervención de no más de cincuenta) y lo peor aun, que el señor no recuerda de que murió o de que enfermedad padecía su esposa que como consecuencia la llevó a la muerte. Situación en la que una persona común y corriente sabría contestar cuando pierde a un ser tan cercano. No podemos juzgar ni tampoco especular, al final de cuentas eso forma parte de la vida privada de él como persona y por lo tanto tiene derecho a que le sea respetada. Pero tampoco puede ser algo que se tome de manera indiferente pues es una figura pública y como tal, los errores pesan y no se pueden permitir fallas de esta magnitud, más aun por la naturaleza del hecho mismo, aun cuando con posterioridad haya tratado de enmendarlo.

Todo esto por supuesto, no sería tan relevante si Enrique Peña Nieto no fuera uno de los presidenciables para el 2012, muchos critican su juventud la cual no es ni defecto ni impedimento para ser gobernante, pues por muchos años estuvimos en manos de personas más grandes (en cuanto a edad ) y que tampoco mostraron tener la capacidad para dirigir un país. Acá el punto, es que pertene al grupo político mexicano más antaño que tenemos y por ende un actuar clásico de la misma escuela, de la que te esperas TODO y cuando decimos TODO, ES TODO. Peña Nieto se presenta como un político "moderno" (compensando su juventud) y que promueve un cambio, pero comparto lo acertadamente dicho por Denise Maerker: "no es cambio, porque nunca le he visto a Peña Nieto una política distinta, en general Peña Nieto es jóven pero no es nuevo, es el PRI y tampoco es un nuevo PRI; es jóven y es priista. PUNTO"

Adjunto el video de la entrevista de hace dos años y un pequeño fragmento del segundo encuentro hecho ahora en febrero.


 

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